Una odisea del espacio
Viajo en mi nave espacial rumbo a la odisea del futuro, he cruzado las tempestades de meteoritos constantes y las galaxias inconexas cuantificadas, mi organismo se ha visto alterado por las radiaciones solares de cuatro soles, incluyendo el de la Galaxia de Andrómeda y la NGC 4414. Hace dos semanas que me crucé con Hubble y pienso que hay 234 rumbos posibles, pero he elegido éste, dirección a una galaxia irregular.
Prefiero que sea presente y que me des el momento adecuado ya que tengo suficiente combustible nuclear como para cruzar el universo de forma convexa y cóncava si lo prefieres. No has de tener miedo, pasaré a la velocidad de la luz y pararé el tiempo, que es lo que vale, y lo verás claro.
He debido soñarlo, pero no dejaré que me sacrifiques por haberlo soñado, si lo hago realidad hoy, mañana no tardarás en olvidarlo. Mis cálculos son correctos y sigo una trayectoria limpia, razonable y con cierta impaciencia. En Marte no había nada y Plutón desapareció del mapa...pero la supergigante estrella roja variable de Orión...rodeada de hidrógeno, plasma, polvo y estrellas nacientes, con sus nebulosas oscuras, de emisión y reflexión...un descubrimiento que he anotado en mi cuaderno de a bordo.
Como el ave Fénix interestelar que descubre su alimento, busco yo el mío en este viaje universal.

Photo: Love, the food in the universe