Pesadilla nº2: hay una guerra ahí fuera
Yo era un miliciano encadenado a una cama de un hospital en el sur de Francia y mi obligación era salir de allí, ponerme en pie y salir a retomar el mando de mi unidad, con mi Máuser, salir a luchar y encontrar a Simone, quizá también haya caído herida.
Creo que me hirieron en Quiberòn, tras una emboscada fallida contra un destacamento nazi dedicado a reforzar las costas de la Bretaña francesa. Las enfermeras como siempre se oponían a mí en todos mis deseos, debía superar la barrera de enfermeras, sin descansar andaban por ahí, desenvolviendo envoltorios de jeringuillas preparadas para inyectar sustancias en mi organismo, -no me droguéis más, os mataré a todas, debo ir a la guerra!!-
Tras los muros del hospital se escuchaban los bombardeos, mis compañeros estaban ahí fuera, luchando, sufriendo un castigo injusto, desdichado y horrible. -Enfermera! Agua por favor- Mi querido amigo no puede usted beber, las drogas que le suministramos nos impiden hidratarle- Mientras la enfermera retomaba su puesto me impulsé con energía fuera de la cama para coger presto mi arma y salir a luchar, -aaaaaahhhh!!!!- un dolor agudo y punzante desde la ingle me recorrió el pecho hasta la cabeza, caí al suelo y me percaté que no tenía piernas - mis piernas!! Donde están?!!!- Me arrastré todo lo posible y las enfermeras corrieron hacia mí sujetándome y llevándome a la cama de nuevo -tranquilícese, calma, necesita reposo nada más, no se preocupe, cuidaremos de usted, la guerra ya ha terminado para ti-
Afuera seguían los bombardeos, afuera mis amigos estaban muriendo, afuera estaba el mundo que debía salvar, afuera estarás tú. Pero ya no, ahora debía salvarme a mí.

Photo scan: kissing before battle
Maria dijo
Esta pesadilla nº 2 me ha traido a la memoria este poema creo que es de Giorgio de Chirico:
"¡Tardes de batalla a la orilla del Océano! ¡Oh, tarde de Quiberón!.
En sublimes posturas de dejadez y de sueño los guerreros yacen en su último reposo, mientras que abajo, tras los oscuros acantilados con perfiles de apóstoles góticos, una luna de palidez boreal se levanta en el gran silencio; dulcemente sus rayos alumbran los rostros de los muertos y despiertan un velado reflejo en el metal de sus armas."
5 Junio 2009 | 12:56 PM