El imperio de lo razonable o lo razonable de la duda
Lo razonable es quererte, pero yo te quiero ahora, si después no coincides conmigo pues mejor que impere la duda.
Me acostumbro a dudar lo razonable porque es inquietante y atractivo, curioso y un poco bucólico e irreal. La vida no es sueño, soñar es la duda de la vida y querer soñar, lo razonable del asunto. Si alguien quiere ver teatro que se vaya al cine y si el cine no le convence, que se vaya al teatro, y que dude lo razonable del sentido escénico.
Pero de esta parte me olvido, porque es ficción y las ficciones no son conscientes de la marioneta que somos, cuando buscamos la verdad. La verdad es que eres difícil de entender, pero comprendo tus dificultades, que son tan sólo jurisprudencias y canciones que no sabes argumentar.
Y si te quiero después, coincidirás conmigo en que sólo necesitabas tiempo, tiempo que especulas entre ideales y quehaceres razonables, como conciertos esporádicos llenos de futuro.
Photo: Maleza´s concert poster
LOBO dijo
Y es que a veces, si razonar es consecuencia del querer (de el de nuestros padres) no debemos olvidar, que por obligación deberiamos de dudar de todo y exclamar, a base de rock and roll o desde un púlpito imaginario y virtual, que la esencia trasciende a la consciencia de nosotros mismos, y por ende, la humildad de la certeza de la relatividad de la existencia, nos debería hacer plantearnos cada vez que cada planteamiento es erróneo por temporal y que, desgraciadamente, es generalmente motivado por causas externas que nos determinan a actuar. No por ello debemos de fingir desánimo ni sabiduría. Cuando el hedonismo nos empuja a aumentar nuestro ego a base de un conocimiento en el que no creemos del todo, podríamos olvidarnos de nuestro roll y existir sin dudar sabiendo que saber es tan irreal como ser. Así que puestos a elegir y a vivir del mensaje hagámoslo música, para que otros sueñen que les hagamos soñar, para que todos recuerden que pueden imaginar y para que tú y yo despeguemos hacia pluton con otro ribera ajedrecístico o romano, aunque el "centrismo" sea la búsqueda de una respuesta (cómo vivir) que todos desconocemos.
30 Octubre 2008 | 07:23 AM