Eliminando sospechas
Los profetas de nuestro tiempo dicen que hay guerra. Dicen que hay símbolos
de culpabilidad en todas las culturas y también dicen que somos todos unos
egoístas... Un humanista de la rama humanitaria global decía que el que
ayuda a los demás es un egoísta pero en el buen sentido de la palabra,
porque le hace bien. Bueno, pocos de nosotros somos egoístas por ejemplos
humanitarios, más bien lo somos por intereses personales y alebosías
ególatras. Me incluyo por no personalizar a aquellos que tánto idolatran su
postura ante los demás. Y sin embargo hay poetas que incitan a la mentira
porque dicen que la verdad ya está pactada.
Bueno, las arterias penetran en la piel formando un plexo profundo, desde el
que parte una red que se ramifica a los apéndices cutáneos y al plexo
subpapilar, que a su vez, envía vasos a las capas capilares precisamente
debajo del límite dermoepidérmico. A partir de estos capilares, la sangre se
drena por las venas que descienden por los plexos intermedios.
Así es, un proceso mecánico. Algo normal que se repite una y otra vez. No sé
en qué punto la conciencia ajena deja de serlo para transmitir lo que
queremos saber realmente. Los publicistas lo tienen claro y los
fisioterapéutas también. Saben perfectamente que cada cosa cumple su función
lo haya o no inventado el hombre...
Las divagaciones subalternas y éstos procesos tan sencillos me colapsan.
Nuestro cuerpo es una autentica maravilla de la naturaleza y los psicópatas
todavía creen traspasar las fronteras del conocimiento. Perdonenme, señores
locos psicópatas: pero somos lo que somos. Como diría Cherteston: "el ser
humano es tan imbécil que asesina sin entenderlo". Los estudios son muchos
claro que sí, y las prácticas son muchas más. En discursos menores...nos
matamos por malas miradas.
Uno no sabe si creer en política o en economía, o creer verdaderamente en la
sociedad como conjunto supremo de uno mismo. Pero claro, cuando te
atropellan y te dejan muerto en el paso de cebra pues la cosa va mal.
Entonces uno decide que el submundo son los seguros a todo riesgo, lo pueden
todo, hasta te discuten el más mínimo detalle de tus cavidades axilares. Y
cuando te discuten tanto prefieres leer y callar, que se gana más, y
entonces te enteras que los templarios que fueron a las Cruzadas no creían
necesariamente en Dios, si no que iban por ser ajusticiados ante la ley.
Entonces, ante el horror de la mentira global, prefieres crear una verdad
sostenible que no implique a los demás...y empiezas a fumar porros...Pero en
el cúlmen de una extraña fiebre pasajera te das cuenta que la droga eres tú
y que todos los conciertos son en playback, y para no caer en la ley de la
oferta y la demanda, decides diseñar ropa y luego vender perfume para más
tarde colaborar con alguna organización sublime, de esas que luego descubres
que los dueños son los del Corte Inglés y que te han estado engañando porque
tenías cara de buena gente, y de hecho, como eres buena gente te enamoras
fácilmente mientras viajas por Europa. Oportunamente, las similitudes con tu
país se centran en una cultura básica de comportamiento y dentro de ese
comportamiento sólo cabe diferenciar una cosa: la mentira de la verdad...y
viceversa.
perrita escocesa dijo
Amoreeeeeeeeeee
que bien que te hayas hecho tu blog pa escribir esas cosas tan bonitas tuyas. Te kiero mucho guapo, espero estes bien. Se me marchito el tulipan,,, tendras que plantar un jardin de rosas para cada vez que vaya a visitarte. Besos tambien pa tu estrella.
2 Mayo 2007 | 10:34 PM